Durante años se pensó que la creatividad era algo casi instintivo. Una habilidad natural que algunos profesionales tenían y otros simplemente no. En el mundo del marketing y la publicidad, esta idea estuvo presente durante décadas: los creativos eran vistos como personas con talento especial para generar ideas.
El marketing ha cambiado radicalmente en los últimos años. Lo que antes funcionaba —anuncios masivos, campañas genéricas y publicidad invasiva— hoy ha sido reemplazado por una estrategia mucho más efectiva: el marketing de influencers. En México, especialmente dentro de la industria de la moda, este modelo no solo ha crecido, sino que se ha consolidado como uno de los principales motores de rentabilidad para las marcas. La razón es simple: las personas confían más en personas que en marcas.
Durante más de dos décadas, la visibilidad en internet ha estado dominada por una regla muy clara: quien aparece primero en Google tiene más probabilidades de vender. Empresas, marcas y creadores de contenido han invertido enormes recursos en estrategias de posicionamiento SEO, publicidad digital y marketing de contenidos para ganar ese espacio privilegiado.
Netflix está entrando en una nueva fase de su historia. Después de años de crecimiento acelerado, expansión internacional y una carrera constante por ganar suscriptores, la compañía ha decidido replantear parte de su estructura interna, especialmente en el área de marketing.
Durante los últimos meses, una de las preguntas más repetidas en el mundo tecnológico y del marketing digital ha sido esta: ¿veremos anuncios dentro de ChatGPT?. La respuesta, al menos por ahora, parece ser clara. OpenAI ha decidido no avanzar de forma inmediata con una expansión global de publicidad dentro de ChatGPT, a pesar de que muchas empresas del sector tecnológico están explorando modelos similares en sus plataformas de inteligencia artificial.
En el mundo digital actual, donde la competencia por aparecer en Google es cada vez más agresiva, hay una estrategia que sigue dominando por encima de todas: el marketing de contenidos SEO.
Durante años, el modelo de negocio de Google ha estado claro: la publicidad es el motor que mueve todo el ecosistema digital de la compañía. Sin embargo, con la llegada de la inteligencia artificial generativa, ese modelo se enfrenta a una nueva pregunta: ¿cómo monetizar las plataformas de IA sin arruinar la experiencia del usuario?
Si alguna vez has gestionado redes sociales para una empresa, probablemente te hayas hecho esta pregunta: ¿por qué algunas marcas crecen rápido en redes sociales mientras otras apenas logran interacción?. Lo curioso es que muchas empresas publican contenido todos los días, invierten en diseño, incluso hacen campañas pagadas… y aun así no logran resultados. Mientras tanto, otras marcas con menos recursos logran miles de interacciones, seguidores fieles y contenido viral.
Antes de comprar algo, ¿qué haces normalmente? Probablemente buscas en Google, entras a una tienda online o revisas redes sociales para ver qué dicen otras personas sobre ese producto o servicio. Este comportamiento se ha vuelto tan común que hoy forma parte natural del proceso de compra digital. La mayoría de los consumidores ya no toma decisiones basándose únicamente en la publicidad o en lo que dice la marca. Prefieren escuchar la experiencia de otros usuarios que ya han probado el producto.
Cuando una empresa decide invertir en posicionamiento en buscadores, una de las primeras preguntas que surge es esta: ¿es mejor contratar una agencia SEO o trabajar con un freelancer?. La respuesta no es tan simple como parece. Ambas opciones pueden ofrecer buenos resultados, pero funcionan de manera diferente y se adaptan mejor a distintos tipos de proyectos.

