Hace unos años, cubriendo uno de esos encuentros multitudinarios en los que las empresas de tecnología B2B y gigantescas convocan a sus empleados, partners, clientes y periodistas de todo el mundo, me encontré con una tienda de merchandising.
Una de las actividades recurrentes del verano son los festivales de música. En cuanto empiezan los días de buen tiempo y de calor, comienzan también los festivales. Su poder de convocatoria suele ser muy elevado y además suele llegar a nichos concretos de consumidores. Los festivales hacen su propio perfilado de la audiencia y suelen crear grupos concretos con los que conectan de un modo poderoso.
Si algo se puede decir de Facebook en los últimos tiempos es que su situación se puede describir como complicada. La red social ha vivido escándalos de privacidad, ha visto cómo los anunciantes se quejaban y protestaban por la situación en la que se encontraban o han tenido que capear un temporal en términos de reputación en el que los consumidores amenazaban con dejar en masa el servicio. Los tiempos de uso han caído, de hecho, y el tirón que tiene entre ciertos grupos demográficos se ha desacelerado.
Aunque pueda parecer que la lista de oferta VoD que lanzan los diferentes players de este mercado está ya muy llena y que ya hay demasiadas opciones por las que los consumidores pueden pagar, lo cierto es que el mercado está en pleno crecimiento. La industria sigue creando nuevas ofertas para hacerse con unos consumidores que parecen cada vez más interesados en conectar con los contenidos de esta manera y cada vez menos de las formas clásicas.
Para los marketeros, los influencers gorrones, los falsos y todo el engagement y los seguidores de mentira se han convertido en un serio problema. Todos estos comportamientos y esta realidad están creando una falsa situación en lo que a influencers se refiere y están haciendo que confíen en datos y realidades que no son ciertos.
Encender la televisión en Mexico a media mañana con el único objetivo de ver los anuncios que se están emitiendo en ese momento obliga a saltar de canal en canal hasta dar con uno que en ese momento está en su pausa de publicidad.
El consumo cambia, como cambia la sociedad y como cambian los grupos demográficos. Las cosas están en constante evolución y las marcas tienen que ser capaces de seguir el ritmo de los tiempos y de sus ajustes. Necesitan diseñar productos y ejecutar estrategias de marketing y de posicionamiento que encajen con lo que los consumidores buscan en cada momento.
En la era actual, el intercambio y el suministro de información se ha convertido en una actividad esencial. Ser capaz de captar la atención de un posible lector a menudo asegura el éxito (o el fracaso) de un sitio web, una agencia de noticias,etc.
Un factor importante en la mayoría de las empresas es obtener ganancias y seguir siendo competitivo a largo plazo. Para lograr esto, los dueños de negocios emplean varias estrategias de marketing para cumplir con su mercado objetivo y mantener su producto relevante.
Cuando alguien comienza a hablar de motores de búsqueda, el primero que probablemente se te ocurra es Google, ¿verdad? Este pensamiento es bastante común teniendo en cuenta que Google tenía una participación del 88,37% del mercado de motores de búsqueda en los EE. UU. En septiembre de 2022. Si bien es evidente que Google es el rey de los motores de búsqueda, aún no debemos socavar u olvidar otros motores de búsqueda.

