Lograr crear un contenido viral es el sueño de todo marketero, y parece evidente el por qué: se trata de la forma ideal de maximizar la inversión en marketing de contenidos, logrando que un mensaje de marca llegue a muchísimas personas a un coste relativamente bajo.
No es que sea malpensada, pero yo tengo un par de dudas sobre la verdadera intención de todas estas recomendaciones. Así que en lugar de repetir esas “perlas de conocimiento” preferí arriesgarme y dar ejemplos de cómo “los peores consejos” pueden dar buenos resultados en el negocio.
Todas las organizaciones están expuestas a padecer una crisis de comunicación, las cuales requieren un manejo adecuado con el fin de reducir el impacto negativo y preservar la buena reputación de la compañía. Desafortunadamente, no todos los negocios han entendido la importancia de estar preparados.
¿Sabías que menos del 4% de las empresas en México genera utilidades netas superiores al millón de pesos al año? Esto se debe a que gran parte de los dueños de negocio dedican la mayoría de su tiempo a resolver necesidades financieras personales como mecanismo de supervivencia y muy poco o casi nada a nutrir el desarrollo de su compañía.
El comercio electrónico se ha posicionado como uno de los canales de venta más exitosos del mercado actual. Cualquier persona desde cualquier lugar en el mundo puede comprar en una tienda online, sin importar el día o el horario. Por esta razón, todas las tiendas electrónicas tienen la responsabilidad de brindar el mejor servicio posible, y ello se logra optimizando la experiencia de compra.
Durante los últimos años, se han elevado diversas voces críticas contra las redes sociales y se ha visto como algunos consumidores amenazaban con dejarlas por completo o con limitar de forma notable su uso. Por haber, hasta hubo hace unos años un día para dejar Facebook, allá por mayo de 2010, que a pesar de la amplia cobertura que tuvo entonces en los medios de comunicación no consiguió tener mucho éxito. Según algunos de los datos que publicaban al día siguiente los medios, solo 30.000 personas (y entonces Facebook ya tenía 500 millones de usuarios) se dieron de baja de la red social.
Diferentes estudios han ido señalando en los últimos tiempos que, a pesar de que muchos han ido anunciando ya y dando por hecho su muerte, el email marketing tiene todavía mucho camino por recorrer. Los consumidores siguen abriendo los mensajes que reciben por correo electrónico y siguen usando el mail de forma destacada.
Porque antes de conocer la calidad de los productos, antes de leer información sobre las prácticas de una empresa, su logo ya nos ha mandado un mensaje, y nuestro cerebro lo ha decodificado. Así, lo queramos o no, el color del logo influye en nuestra opinión sobre las marcas, e incluso nos puede hace creer que son más o menos éticas de los que son en realidad, tal y como ha descubierto un nuevo estudio de las universidades de Oregon y Cincinnati, algo que no deja de tener su revelancia ahora que los consumidores prestan cada vez más atención a las cuestiones medioambientales y de responsabilidad social.
Las estadísticas de fracaso de los emprendimientos en países como los nuestros son abrumadoras; más del 80% de las iniciativas de este tipo deben cerrar sus puertas antes de los dos años de funcionamiento y, sólo un pequeño porcentaje, pasa la barrera de la subsistencia y logran crecer y proyectarse a más largo plazo.
Nadie ve hacia atrás en su vida y piensa que debería haber pasado más tiempo trabajando. La mayoría de las personas, al ver su pasado, nota que ha dedicado su vida a trabajar para alguien más.

